lunes, diciembre 22, 2014

Recopilatorios favoritos 2014

 
1. R.E.M.: Complete Rarities Warner Bros. 1988-2011 
2. WILCO: Alpha Mike Foxtrot. Rare Tracks 1994-2014 
3. UNWOUND: Rat Conspiracy 
4. BICICROSS: Los alemanes me han perdido el rastro. 2005-2007
5. UNWOUND: No Energy

viernes, mayo 09, 2014

Nacho Vegas: Resituación ampliada en el campo de batalla

 
El pasado 27 de febrero tuve la oportunidad de charlar con Nacho Vegas en Madrid. Fue una de las primeras entrevistas concedidas con motivo de su álbum "Resituación", bastante antes de que saliese a la venta y también de su controvertida cobertura en Rockdelux, a partir de la cual viró inevitablemente toda la promoción hacia una especie de discurso único (a estas alturas, un poco cansino ya por agotamiento mediático y escasez de aportaciones que vayan un poco más allá) en torno a la canción política, lo panfletario, el oportunismo demagógico, etc. Probablemente, por no decir que seguro, de haber hecho la entrevista yo también en esos días posteriores, habría incidido en los mismos temas, pero, ajeno a lo que iba a suceder después, la planteé con una perspectiva más bien de curiosidad personal, casi de fan. 

Aunque discrepe con ella en bastantes cosas, me ha gustado mucho la crítica de Santi Carrillo -además de agradecer que dedique una página entera a reseñar un álbum, ¡me gustaría leerle más!- y certifica la relevancia de N.V. como, probablemente, el personaje más importante que ha dado la música española en lo que llevamos de siglo. Mi opinión ultrarresumida sobre el disco está expresada en esta crítica para Rolling Stone, a la que me gustaría añadir la entrevista publicada en La Luna de Metrópoli. Debo reconocer que admiro profundamente, respeto y también me intimida un tanto la figura de Nacho Vegas, sentimiento que tal vez tenga algo de compartido. Esa especie de nerviosismo tímido es el que me hace sentir que, de todas las veces que he tenido la oportunidad (que creo que ha sido con prácticamente todos sus álbumes desde "Cajas de música difíciles de parar", incluyendo el disco con Bunbury, el compartido con Christina Rosenvinge y el de Lucas 15) nunca he conseguido una entrevista suficientemente buena con él, una de la que me sintiese satisfecho al 100% o de la que creyese que le había sacado todo el partido que le podría haber extraído. Puede que sea sólo una impresión personal basada en algo más ambicioso, en la potencialidad de conseguir "la entrevista definitiva de Nacho Vegas" y la frustración de no acercarme a ello ni con la punta de los dedos. Ésta última tampoco lo fue. 

Eso sí. Al hilo del tema de moda de la temporada, últimamente me acordé bastante de los primeros contactos con Nacho, cuando ambos colaborábamos en Ladinamo (precisamente para la extinta revista escribí mi primer texto sobre él, una crítica del "Cajas de música") y la trayectoria coherente que en este aspecto él siempre ha mantenido y que se expresa, sin ir más lejos, en su implicación en la Fundación Robo. De un encuentro fortuito -en una fiesta de Rockdelux en Madrid, precisamente- recuerdo con sonrojo y agrado cuando me comentó que mi reseña de "El manifiesto desastre" había sido la crítica negativa que más le había gustado y que había pensado en ello. En verdad, es un disco que, como todos los suyos, me gusta, pero sí es cierto que hice mucho hincapié en la sobreexplotación del malditismo, ese rollo fatalista cortavenas entre lo sentimental y las adicciones que me parecía un callejón sin salida al que él ya no podía aportar más. Por eso me sigue pareciendo su disco más flojo, o el menos inspirado... aunque luego demostró que podía reincidir en el tema con alta genialidad con "La gran broma final": probablemente la mejor canción que ha escrito y que, por qué no, podía ser realmente su gran canción final sobre el tema. Así me gusta verlo y así me congratulé de la etapa "social" iniciada con Cómo hacer crac. Sirva todo este rollo para ir a lo que iba: introducir las escenas eliminadas, la parte de la entrevista que se quedó sin publicar por temas de espacio y que ahora comparto con vosotros.


Con la Fundación Robo hiciste varios conciertos donde ya estaban Joseba Irazoki y Mursego, que colaboran de modos diferentes en el álbum... 
A Joseba Irazoki lo conocí en Tolosa cuando fuimos a grabar la versión de “Esta tierra es nuestra” de Woody Guthrie, y ahora forma parte de la banda. A Maite la conocía de antes, pero en los conciertos de Fundación Robo yo ya tocaba "Matar vampiros" y ella hacía la presentación en euskera. Digamos que este último año lo que más hice fueron cosas con Fundación Robo y eso ha influido en la génesis del disco y en toda la manera de hacerlo. 

Me parecen muy relevantes las apariciones del Coro del Patio Maravillas. Da la sensación de que encarna una especie de voz colectiva frente al “pornoindividualismo”, por poner un término que tú mismo acuñas en un momento del disco. También me recuerda aquella pancarta de “Este coro mata fascistas” que utilizabais en los conciertos de Fundación Robo. ¿Había una voluntad clara de manifestar esto? 
Sí, de hecho una de las frases que canta el coro está extraída de un comunicado del Patio Maravillas que decía: “Nos quieren en soledad, nos tendrán en común”, y en “Polvorado” la intención también es esa, que sea una voz colectiva. Es la única manera de hacer canciones de celebración, no que pertenezcan a un tío que está cantando sus movidas mentales sino que apelen a algo, a un sentimiento de comunidad, y con un coro así como el del Patio Maravillas creo que queda más especificado esto. Claro que tiene relación con lo de “este coro mata fascistas”. Éste está en Madrid, pero nos gustaría reclutar diferentes coros en todas las ciudades, que cante mejor o peor, pero que quien quiera subirse que se suba. 


Hay como la plasmación de una relación amor-odio con tu ciudad, representada en "Matar vampiros" y "Luz de agosto en Gijón", sobre todo. 
Gijón aparecía mucho en mi primer disco porque casi no había salido de allí, sólo cuando había tocado en Manta Ray y poco más. Luego pasé mucho tiempo en Madrid, Gijón fue desapareciendo un poco de mis discos, pero estos últimos años volví a pasar mucho tiempo allí y además ya he decidido que quiero quedarme a vivir en esa ciudad, así que está más presente que en otros álbumes. Es una relación de amor puro y duro, no es un amor romántico sino real, auténtico, como las relaciones de amor que intento que haya en algunas canciones. Real y con sus problemas y muy imperfecto. Y Madrid también me gusta, ¿eh? Aún aprovecho para venir de vez en cuando porque tengo muchos amigos aquí, pero no acabo de echarla de menos tanto. 


Algo que me llamó la atención en tus dos últimas giras es que ya no tocabas muchos de los temas emblemáticos de tus primeros álbumes, como "El salitre" o "En la sed mortal". ¿Reniegas de ellos con la distancia, te da más pudor cantarlos, te cansaste o hay otros motivos? 
No reniego. "En la sed mortal" es una canción que toqué desde el principio, en la primera gira que hice. Fue la primera que presenté en directo de "Cajas de música" y me la pidieron tanto, la estiré tanto, que hubo un momento en que si que necesité que tenía que dejar de tocarla. Y "El salitre" también. Las últimas veces que la toqué la reescribí porque hay una cosa que no me gusta de esa canción, creo que le sobran cosas. A lo mejor la retomo. Hay canciones que no es que reniegue de ellas pero sí que pienso que hay que dejarlas descansar, volver a pensarlas y reescribirlas. Creo que la música tiene esa cosa buena, esa posibilidad, porque tú cambias y también puede cambiar el tema. Al planterme la gira nueva me apetecía retomar canciones que hace tiempo que no toco... Y también hay cosas de los dos primeros discos que no me gustan, canciones que me parecen sonrojantes. Cuando reniego de algo mucho, si un tema me parece horrible lo dejo de tocar, pero si es algún aspecto de él lo que no me gusta, entonces lo cambio. 


El libro de Carlos Prieto sobre "Cajas de música", ¿te ha servido para algo, quizás para verte mejor en perspectiva, para dar carpetazo a esa época?, ¿ha sido como un exorcismo? 
Esa era la duda que tenía yo cuando me propusieron hacerlo, pero te diría que no ha sido ninguna de esas cosas. A mí me apetecía que lo hiciera Carlos porque lo conozco de hace mucho tiempo, no somos íntimos, aunque sí un poco más amigos después del libro, pero él tampoco me seguía especialmente y me gustaba que tuviera esa distancia. A mí no me apetecía que se hiciera un libro de "Cajas de música", no es el disco que más me gusta ni me apetecía volver a aquella época, pero sí que lo hiciera Carlos. Una vez que nos vimos nos dimos cuenta de que ni a él le apetecía escribir un libro sobre mi disco ni a mí tampoco, así que hablamos de lo que queríamos los dos, de todo lo que rodeaba al contexto de aquella época, de lo que pasaba en Asturias en la escena indie y todo aquello. Eso sí que me gustó verlo, y me ayudó a comprender que de todo aquello viene lo que hago ahora, y para mí fue lo más chulo de hacerlo. Y el álbum en realidad no me da miedo enfrentarme a él. Cada vez que voy a empezar una gira hago el ejercicio, que me cuesta un poco, de escuchar mis discos para elegir repertorio, así que inevitablemente tengo que volver a ello. Eso no fue ningún shock porque sé lo que me gusta y lo que no de aquella época. 

Tienes ya una banda bastante consolidada, aunque Xel Pereda ha sido sustituido por Joseba Irazoki. ¿Qué aporta él al grupo? 
Pues… es buenísimo Joseba, no sé, un genio, tío. Yo tenía miedo de echar de menos a Xel, porque es uno de mis músicos favoritos, pero es que Joseba tiene algo muy parecido a él, que es algo muy difícil. Manejan códigos parecidos con una guitarra eléctrica pero también con un banjo o una mandolina, los códigos de la música más tradicional, y sobre todo en la grabación tenía miedo de que no se soltara, pero dejándole hacer lo que le dio la gana la verdad es que me sorprendió. Ya tengo muchísimas ganas de tocar con él. A ver si podemos, porque está a mil cosas, pero creo que va a ser alguien importantísimo en la banda. 

De tu grupo en directo y técnicos también surgió León Benavente, que está en plena eclosión ahora mismo. ¿Temes que te lleguen a eclipsar? 
No, no. De momento hay tiempo para todos, estoy súper orgulloso de ellos por lo que me toca, y como se conocieron todos tocando conmigo me hizo ilusión ver que les va tan bien. Nos llevamos tan bien todos que me parece imposible que sucedan esas cosas. Si dentro de tres años tengo que telonearles yo a ellos, menos responsabilidad para mí y ya está. 

¿Cómo surgió la colaboración con Javier Mas, guitarrista de directo de Leonard Cohen en los últimos años, en "Runrún"? Lo conocí en un homenaje a Cohen organizado por Alberto Manzano en el que yo iba a participar, una gira de la que me echaron porque había unos ensayos en los que no aparecí. El caso es que ahí le conocí y cuando le dieron el Príncipe de Asturias a Cohen él estuvo en Gijón un par de días y estuvimos en contacto. Es un encanto de hombre, así que me atreví a llamarle, estaba justo de gira con éste por Australia pero se pasó un momento a grabar. No fue una colaboración sino que, por las circunstancias, él se pasó cuando ya estábamos mezclando a última hora. Él no quiso lucirse en realidad, porque yo quería que hiciera algo como solista pero él hizo una cosa como medio rítmica. Quedó ahí pero, bueno, le da mucho rollo a la canción. 


Has tocado bastante por Latinoamérica, en México, y el año pasado en Argentina. ¿Cómo se te percibe en esos países? 
Pues no sé. El público es muy diferente pero no creo que me perciba de modo distinto. Tienen una actitud diferente a la europea con respecto a la música popular, son más apasionados, sienten más respeto y está más arraigada. Hay menos prejuicios y tienen menos reparos a la hora de mostrar entusiasmo, sentimientos o algo. Son muy escandalosos pero, en el fondo, mucho más respetuosos que el público de aquí. Sobre todo esta cosa en el mundo indie, tú lo sabrás, de estar en un concierto y formar parte de un público que está como analizándolo en plan sesudo y esta cosa. Fui bastante a México gracias al disco que hice con Bunbury, sobre todo al DF y un par de veces a Guadalajara y a Monterrey. Me estoy haciendo aún una idea, pero cada vez que voy allí me sorprende más. 

martes, abril 22, 2014

Entrevista a Cristina Lliso

Hoy es el día. Muchos creímos que la voz de Esclarecidos -para mi gusto, una de las mejores que he escuchado nunca en el pop español- había desaparecido para siempre tras la experiencia truncada de su proyecto Lliso en 1998. La gran sorpresa fue su regreso con un disco en solitario, "Si alguna vez", tan contracorriente como de una calidad extraordinaria (y, automáticamente, uno de mis favoritos de los últimos años). El directo se ha hecho esperar: tan sólo hubo una presentación de media hora en la FNAC de Callao en Madrid para promocionar el disco, y nada más... Hasta que, por fin, a comienzos de este año, anunciaba tres fechas en Zaragoza, Barcelona y Madrid. Aprovechando el acontecimiento, propuse entrevistarla para La Luna de Metrópoli, cosa que se produjo la mañana del pasado 26 de marzo en un café cercano a la sede madrileña de Warner, días antes de empezar la micro gira. Este viernes se publicó con el título "Cristina Lliso, la nueva primera vez", pero aquí os entrego la transcripción completa de una conversación que fue un placer. 

Ha pasado más de un año y medio desde que sacaste el álbum. ¿Por qué tanto tiempo? 
En realidad son casi dos años. Lo cierto es que las cosas han salido sobre la marcha y como han salido, no hemos ido forzando. En los últimos tiempos y según voy cumpliendo más años creo que las cosas ocurren cuando tienen que ocurrir. No había la oportunidad de hacer algo medianamente serio y coordinado y de organizar a una banda a la que compensara dejar sus cosas por los ensayos. La verdad es que estoy muy contenta. Me pone nerviosa la situación, lógicamente, porque hace mucho que no me subo a un escenario, pero en el momento que rueda y suena bien empiezas a serenarte y tranquilizarte. 

¿Qué banda vas a llevar? 
La formación es la misma que viste en la FNAC (Suso y Emilio Saiz y Pachi Alis), lo que ocurre es que para allí hicimos una presentación muy sencilla y en este caso habrá canciones que hagamos de la misma manera, puede que incluso más vacías, y otras con un toque más eléctrico y dinámico porque estos señores tocan de todo y se irán turnando, habrá una parte de batería y bajo, otra sola con guitarras, otra más vacía… El disco es muy cortito y no haremos todas las canciones. Tocamos algunas de Esclarecidos y algo de Lliso, no serán todas las conocidas ni muchísimo menos, pero creo que son canciones que tienen sentido mezcladas las unas con las otras. En realidad son versiones porque algunas las hemos removido, hemos tocado estructuras, tonos, porque algunas eran excesivamente graves en el disco. 

La mayoría de los temas de "Si alguna vez" son de 2009 y 2010. ¿Has seguido componiendo después? 
Tengo letras escritas, y melodías en la cabeza siempre, no puedo evitarlo. Están ahí en “veremos”, organizando una carpeta, a ver si en un momento dado decidiera volver a grabar, que me encantaría porque ha sido una experiencia estupenda. Tengo una partida de trabajo avanzada. 

¿Cómo valoras la acogida del disco? 
No tenía muchas expectativas, porque después de tantos años no sabes muy bien qué terreno pisas. Intenté hacer un álbum lo más sencillo posible en todos los aspectos, por textos, sonido, etc; y ahí sí que pensé que podría ser más asequible de lo que fue el último proyecto nuestro: Lliso fue una apuesta arriesgada y lo sabíamos, en ese sentido pensé que el disco se entendería y creo que se ha entendido. A nivel de críticas la respuesta ha sido excelente y estoy contentísima. Tenía curiosidad por ver si se entendía lo que escribía de esa manera, tal como yo quería expresarlo. Luego nunca había entrado a través deIinternet pero la gente ha sido super cariñosa, muchísima gente que ni te esperas que esté pendiente, porque tampoco hemos hecho tanto ruido. 


En este álbum escribes los textos por primera vez. Sorprende que te hayas estrenado tan tarde... 
No he escrito antes porque tenía siempre letras delante. Cuando no las he tenido, algunas sí que las hemos retocado entre los dos con Alfonso (Pérez, su marido y letrista en Esclarecidos), pero nunca había sentido esa necesidad porque tenía unas letras que me gustaba cantar y me identificaba con ellas. En esta ocasión ocurrieron varias cosas, y la forma que yo decidí volver a sacarme a la música me gustó que fuera la más simple, con los menos compromisos y la menos gente a mi alrededor que dependiera de si yo daba el paso o no, porque me costó hasta el último momento aceptar que volvía, ante mí misma, ¿eh?, no ante los demás, y entonces noté que era el momento perfecto para escribir porque también me daba mucha más libertad el poder alejarme de todo, coger mi guitarra, contar mis cosas y con absoluta independencia. Después, en una segunda parte, ya necesité la ayuda de Suso (Saiz) y de todos los que han intervenido, que fue importante, porque yo por mí sola no habría podido, ya que soy muy mala para tocar la guitarra, aunque sí me sirvió para componer canciones. Básicamente el motivo era ese, el no depender de nadie y poder tomar mis decisiones en solitario. 

¿Nunca antes habías estado tentada a escribir letras? 
Nunca, nunca se me había ocurrido. Sí es cierto que había pensado que me gustaría escribir un libro, pero realmente no tengo esa formación ni dispongo de ese tiempo, aunque es algo que me llama la atención. Luego empecé a pensar que por qué no intentarlo, empecé a escribir de forma completamente libre mis pensamientos y reflexiones, recogiendo de aquí y de allá, completando… Algunas eran ideas muy claras que quería expresar y plasmar, cosas en las que pienso y me hacen elucubrar un poquito, y de una manera muy concreta y muy sencilla, al igual que el sonido. Quería que esto fuera algo pequeño. 

Tras esta elipsis de 14 años en los que has estado completamente aislada del mundo de la música, han pasado muchas cosas a nivel de industria y entorno. ¿Cómo has vivido todos estos cambios al regresar? 
Es complicado, pero tengo la suerte de tener a Alfonso al lado, que me ha asesorado muchísimo. Del mismo modo que quería hacer mis canciones con mi sonido, quería mantener una independencia absoluta. No me veo en la situación de firmar un contrato por tantos discos, prometerme a N años o funcionar de esa manera, pero sabía que este disco lo quería sacar ya. Luego, claro, necesitas dinero para afrontar el proyecto y ahí sí me ayudó muchísimo Warner y Warner Chappell que son realmente quienes me han financiado. Y aunque quisiera firmar un contrato probablemente tampoco me lo habrían firmado porque no es el mejor momento para ello. Por otro lado, te das cuenta de que el mundo ha cambiado de tal manera… cuando yo dejé de cantar no había ordenadores, muy poca gente tenía uno en su casa, porque yo durante un montón de años estuve haciendo páginas web y formatos digitales para un montón de cosas y no todo el mundo tenía. Ahora hay cantidad de gente que no necesita una discográfica porque ni siquiera plasma físicamente su disco, lo vende a través de toda la tela de araña gigante que es internet y en ese sentido es todo nuevo y muy sorprendente. También va muy bien a la hora de grabar, ya que antes tenías que reunirte físicamente todo el tiempo. Yo creo que todo esto te ayuda a trabajar y por otro lado te permite una independencia enorme. 

¿Sabes cuántos discos has vendido? 
No tengo ni idea. Sé que han sido más de mil pero no creo que hayan llegado a los dos mil. Que está muy bien porque realmente no he hecho mucho ruido y la mayoría de la gente no sabe quién soy ni de dónde vengo ni a dónde voy. A ver ahora si con los conciertos avanzamos un poquito más. 


En estos años que te dedicaste al mundo web, creo que hiciste unas rutas del Románico. 
Sí, fue apasionante. Fue una suerte, se lo ofrecí a una empresa que se dedica a esto, me abrieron la puerta, me recibieron y llegué a formar parte del equipo que hacía páginas web relacionadas con el ocio y la cultura, tenían una galería de arte en la red, la primera que hubo… Eran un montón de proyectos apasionantes pero aquello no cuajó porque era excesivamente prematuro de alguna manera. La verdad es que viajar por esos mundos recónditos en una maravilla, España es impresionantemente bonita, hay pueblos que ni te imaginas que existen.

A pesar de todo, supongo que no te aislarías completamente de la música al vivir con Alfonso, que además es uno de los altos directovos de Warner. 
Es imposible. Alfonso es un comprador compulsivo, sigue comprando discos a troche y moche. Ahora hemos conseguido reorganizar todo y es un follón porque hay casi más discos no escuchados que escuchados. Nosotros somos de los que nos sentamos y escuchamos el disco, y yo además curioseo mucho en Spotify, me hablan de un grupo y quiero saber cómo suena y a quién se parece. El acto ese de aislarte y escuchar lo seguimos haciendo, por suerte. 

¿Vuestros hijos son musiqueros también? 
Sí lo son y además es genial, porque además no deberían comprar discos, con todos los que tienen en casa, que habrá 15.000 o más, pero sí lo hacen, que es algo que me sorprende. Y son curiosos, además, buscan. Les gusta, ya lo creo. 


Teniendo en cuenta la tendencia retrománica que está por doquier, ¿ha habido ofertas para reunir a Esclarecidos? 
Nos han preguntado muchísimas veces. Ofertas en firme ninguna: yo creo que nos dieron por perdidos, pero la cuestión es que yo creo que Esclarecidos... Tengo la sensación de que no volverá a reunirse. Sencillamente porque todos han ido avanzando en sus vidas y llenándolas de un montón de cosas ajenas a la música, y por complicaciones, que ya somos talluditos todos. No queda mucho tiempo libre. Nuestra forma de trabajar era de dos días por semana quedar, ensayar, componer… Todo eso ahora mismo lo veo complicado, y en parte el haber hecho mi propio disco de modo independiente ha sido también por eso. 

¿Hasta qué punto Esclarecidos ha sido tratado de forma justa, para bien o para mal, incluso entendido? 
A ver, yo creo que a nosotros nos trataron siempre de maravilla, y también con el retintín de “estos niñatos que no viven de esto” se ha malinterpretado, porque creo que éramos más serios que otros muchos que sí vivían de esto. Pero también tengo la sensación de que nosotros nunca hemos creado escuela, no entiendo por qué. Quizá tampoco fuimos un grupo rompedor en cuestión de ventas y todo eso lógicamente repercute a la hora de que te conozca la gente y de que seas una referencia para alguien cuando hace música. Dicen que sí, Julio Ruiz me decía en la radio: “Es que no tienes ni idea, hay una cantidad de grupos en la cantera que os adoran...”, pero a mí a lo mejor no me llegan las referencias de todos. 

Puede que haya bastantes grupos jóvenes que os escuchan, pero yo no conozco a ninguno que suene como vosotros
Es que sonar como nosotros... (ríe). Nosotros tocábamos muy mal los instrumentos, practicábamos porque no sabíamos. Empezamos rifándonos los instrumentos, y cada uno tocaba el que le tocó. Luego sí nos reunimos con gente que formó parte puntualmente de Esclarecidos, buenísima, artistas fantásticos que sí eran profesionales y tocaban de cine. Pero nuestros directos, no sé si tú te acuerdas, siempre decían las críticas que por qué sonábamos tan mal. Era realmente difícil sonar peor que Esclarecidos. 

¿Cómo valoras la trayectoria del grupo y, en especial, su disolución. Personalmente, "Dragón negro" y "La fuerza de los débiles" me parecen vuestros dos mejores discos, vuestra inspiración iba en ascenso. 
Me alegro muchísimo de que me digas esto. "Dragón negro" era más redondo y más sencillo. A mí me gusta porque, escuchamos poquito los discos de Esclarecidos, pero ahora que he tenido que remover para ver qué canciones elegir y demás, lo que me doy cuenta es de que sí tuvimos una evolución, éramos conscientes de que queríamos aprender, que estábamos abiertos a todo, pero llegamos a un punto en que no todos compartíamos esa evolución. "La fuerza de los débiles" es un disco muy polémico para nosotros, por su sonido, y también nos pilló un poco cansados porque nos costó componer, nos costó reunir 12 canciones, y de hecho las últimas prácticamente las acabamos en el estudio con Suso. Parte de nosotros estábamos muy interesados en toda esa parte de investigación, incluso con el sonido, el ruidismo, los loops... toda esa parte más de máquina que no habíamos explotado en absoluto. Y eso creó muchas fricciones lógicamente. "La fuerza de los débiles" no te creas que es el disco que firmarían todos los Esclarecidos, su disco ideal. 

Se podría decir que ahí se formó la escisión de la que salió Lliso.  
Yo creo que sí. Fue una consecuencia lógica. No todos los que estábamos convencidos de que aquel era un camino interesante para profundizar en él acabamos formando parte de Lliso pero los que sí seguimos adelante lo teníamos bastante claro. Sin embargo Lliso quedó ahí aparcado, fue un proyecto absolutamente incomprendido. No era fácil, lo reconozco, lo sabíamos y lo asumíamos pero no tanto como para llegar a pensar que nos habíamos vuelto majaras. 

¿No continuó por falta de feedback con el público o por hartazgo vuestro? 
Lliso fue un proyecto en realidad más fructífero y más largo, no tanto en el tiempo como por la obra que creamos. Con Esclarecidos sacábamos un disco cada dos años y con Lliso editamos no sé si cuatro EP’s y un LP entero. Tenemos ahí bastante discografía, lo que pasa es que no se llegó a conocer, porque los pequeñitos que salieron antes del álbum no sé hasta qué punto se comercializaban. Los tiene muy poquita gente. Terminó yo creo que por mezcla de todo, por una parte había muy poca respuesta y por otro yo estaba en una situación familiar personal que requería mucho más tiempo del que le estaba dedicando. De una manera un poco inconsciente, un poco en el aire, sí me fui retirando. Suso siguió porque es su vida y su profesión, tanto desde el punto de vista de artista ejecutante como de productor. 

¿Llegasteis a tocar en directo? 
Sí, aunque muy poquito. Hicimos sólo tres conciertos, para mí impresionantes. Mucho más arriesgados aún que el disco. Íbamos Tino di Geraldo, Suso y yo. Me parece recordar que tocamos en Salamanca, Barcelona y Madrid y fueron unos conciertos muy intensos. Llevábamos una parte pregrabada muy importante y fue como una revolución, como una montaña rusa. Nunca he sentido tanto vértigo encima de un escenario como en aquellos conciertos. Tengo un recuerdo fantástico. Eso debió ser en el año 98. 

O sea, hace 16.  
(Risas) Mira que lo tengo muy asumido, pero impresiona. Me dan pequeños ataques de ansiedad a veces cuando lo pienso, me digo “pero qué estoy haciendo”. 

¿Habrá más conciertos después de estos tres? 
Si salen más sí lo haremos. Lo difícil era organizar unos ensayos y un repertorio que funcionara, darle un sonido. A partir de aquí ya es mucho más fácil. Es cuestión de que coincidan las fechas y de que sea viable, pero yo creo que todos estamos deseando tocar. 

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martes, enero 21, 2014

Entrevista Luke Haines

¿Tienes ya listo tu nuevo álbum?
Sí, va a salir en marzo o abril, lo acabo de terminar. Va a ser ligeramente diferente al último, tiene unas guitarras algo más duras y muchos sintetizadores analógicos. Es un sonido completamente diferente y la temática también, aunque hay un puente con éste último en el título. ¡Pistas crípticas!

¿No puedes revelarme el título?

No, no puedo. Lo único que te voy a decir es que si piensas en “Rock'n Roll Animals” y el título del tema que acabo de colgar en internet, “Lou Reed Lou Reed”, puedes ir atando cabos.

Precisamente tenía una pregunta que iba por ahí. En “Rock'n Roll Animals” hay una cierta desmitificación de la épica rock. Por un lado piensas en el álbum de Lou Reed “Rock & Roll Animal”, pero en realidad conviertes a tres estrellas del rock (Jimmy Pursey de Sham 69, Gene Vincent y Nick Lowe) en animales antropomórficos de libro de cuentos o dibujo animado, lo cual, paradójicamente, los hace más humanos. ¿Querías jugar con esta idea?

Todo lo que quería hacer era una historia psicodélica para niños. Si realmente puedes hacer eso, teniendo en cuenta que la psicodelia implica estados mentales abiertos y eso tiene significados diferentes a como los niños lo ejercen. Puede ser cualquier cosa, no tiene un mensaje claro aunque, de ser así, vendría a decir que utilices tu imaginación en lugar de clickar en internet. Es un disco para que te pongas los auriculares, te adentres en esta idea loca durante media hora y ver qué sucede.



La mayoría de tus últimos álbumes han sido conceptuales. ¿Los prefieres por algún motivo concreto?
Supongo que sí. No estoy muy a favor de esta era de la descarga, prefiero que haya un conjunto de canciones que estén relacionadas de algún modo, busco algo más profundo que una sola canción. Cuando es así parece que te conformas con las cosas que debería tener un single, que sea pegadizo, animado… Pero si creas un círculo de canciones puedes meter cosas muy diferentes en ellas. Dentro del denominado álbum, el término “conceptual” puede sonar muy pasado de moda, pero yo seguiré haciéndolos de todos modos.

Nunca te ha gustado utilizar los caminos convencionales en la industria musical, pero ahora mismo creo que eres más radical que nunca en ese sentido. Supongo que eso ahora se debe también a que la mayoría de los músicos ya no ganan dinero con la música. ¿Prefieres este estado de tu carrera que cuando eras una semi estrella en los 90?
Sí, esto está bien. Esto está realmente muy bien. Es un gran momento para mí, porque realmente estoy haciendo los discos que quiero hacer. No es que no fuese así en los 90, porque sigo pensando que los discos de The Auteurs eran buenos, pero sí que tenían que sonar de un modo determinado, alquilábamos un estudio durante dos semanas para grabarlo… Ahora tengo mi propio estudio y los hago exactamente como quiero, toco casi todos los instrumentos… No soy muy bueno grabando, pero hago lo mejor que puedo. Creo que es lo que los artistas deberían hacer, en lugar de buscar patrocinios y ese tipo de cosas. El sentido del arte es buscar una expresión y hacerlo como quieras. Aunque, bueno, no es arte, sólo es rock and roll, como dicen (risas).

Tampoco te gusta hacer giras propiamente dichas, sino que, cuando te proponen tocar en algún sitio, te lo piensas y, si te apetece, vas. ¿Qué te sedujo para venir a Barcelona y Madrid en enero?
Me hicieron la oferta, son dos grandes ciudades, es enero, hace mucho frío en Inglaterra y es fin de semana, así que me pareció estupendo pasármelo en España y dar un par de conciertos. Aquí hay un buen público, siempre es una agradable experiencia tocar ahí. Nunca he tenido una mala experiencia tocando en España.

Tú eres uno de esos artistas, y más aún si tocas en acústico, para los que el contenido de las letras es muy importante. ¿Te llega a preocupar la barrera idiomática?
Yo trabajo dentro de una base mitológica del rock and roll. No tienes por qué entender cada palabra de una canción, y además están muy abiertas a interpretaciones. No soy un tío tipo Leonard Cohen, no soy un cantautor. He tocado canciones sobre la lucha libre británica en los setenta en Dinamarca y la gente de allí sabía de lo que estaba hablando aunque no tuviesen ni idea de ese tema. Las he tocado en Noruega y lo entendían. La última vez que toqué en España, cuando estrenaron la película en Barcelona (se refiere a “Art Will Save The World”, dirigida por Niall McCann, y que se pasó en el festival In-Edit), toqué algunas de ellas y la gente también lo pilló. No me preocupa. La gente que va a conciertos de rock suele ser bastante inteligente. Y en especial la que viene a mis conciertos, no es gente retrasada. Hay un entendimiento ahí.




Vivimos en una cultura del revival constante absolutamente establecida. Supongo que habrás tenido muchas ofertas para reunir a The Auteurs y Black Box Recorder. ¿Cuánto de buena tendría que ser para no poder rechazarla?
Tampoco han sido tan buenas. Para The Auteurs sí hubo alguna, pero nunca lo haría. Eso ya lo declaré en su momento, aunque favorecido por la seguridad de saber que nunca me harían una oferta tan buena como a The Stone Roses (risas). Para mí está bien dejarlo así. En cuanto a Black Box Recorder, ya decidimos en 2008 cuando sacamos el último single que sería el último single y nunca volveríamos. Los tres seguimos siendo buenos amigos, pero ahora estamos haciendo nuestras propias cosas. No va a suceder. Nunca.

¿Tampoco te apetece volver a tocar en una banda?
Toco con otros músicos, aunque no como una banda formal. Ya paso de los 40, soy demasiado mayor para tocar en una banda, que tiene más que ver con esconderse detrás de algo. Yo ahora soy un artista en solitario, pero me gusta colaborar con gente diferente, y más si no está relacionada con la música. 


  
Gene Vincent está muerto, pero ¿sabes si Nick Lowe o Jimmy Pursey han escuchado “Rock'n Roll Animals”?
Un amigo mío conoce bastante bien a Jimmy Pursey y le pasó una copia del álbum esperando que lo escuchara. También tengo la impresión de que Nick Lowe probablemente lo haya escuchado en algún momento. Hay un DJ en Inglaterra que pone cosas en 6 Music, un canal de aquí, y pincha muchas cosas mías. Sé que Nick Lowe iba a estar ahí antes de navidades, así que imagino que le habrá puesto algo del disco. Me gustaría estar ahí para ver su reacción (risas).

Creo que le gustaría.
Sí, yo también. ¡Eso espero!

¿El rock and roll es un juego de perdedores, como cantas en un momento del disco?
Sí, por supuesto. Eso se lo robé a Mott The Hoople.

¿Estás de acuerdo con la idea de Kevin Shields de que el Britpop fue una conspiración del gobierno británico?
(Risas continuas) Puede que él estuviese en el estudio demasiado tiempo. Yo no soy tan conspiracionista ni creo que la música pop fuese tan importante como para que el gobierno se preocupase tanto de ello. Pero me divirtió eso. Desafortunadamente, hay cosas más graves. El Britpop no era lo suficientemente inteligente como para ser una conspiración.

Has tenido bastante repercusión con tus dos libros autobiográficos (“Bad Vibes: Britpop And My Part In Its Downfall” y “Post Everything: Outsider Rock & Roll”) y tu documental. ¿Hasta qué punto el Luke Haines personaje puede haberse comido al Luke Haines músico?

Es una pregunta interesante. No lo sé, ahora mismo estoy trabajando en la música bastante. Me gustaría sacar más de un álbum al año. El caso es que los libros se han vendido muy bien y me he hecho conocido por ello. En Inglaterra se convirtió en un libro mainstream por la escena de la que estaba hablando y porque me metía con Blur, Oasis y tal. En realidad, esas bandas están sobredimensionadas con respecto a lo que cuento de ellos en el libro. Creo que ha sido visto como una especie de libro cómico, lo que me parece bien, pero no quiero que se me conozca como el tío que escribió mofándose del Britpop. De todos modos, creo que eso está cambiando ahora aquí. Lo curioso de ello es que el libro me ha dado más poder para hacer más cosas. Antes de ello pasé por un momento en que tenía muchas dificultades para sacar discos, coincidía con el principio del fin de la industria musical. El último álbum que edité antes del libro fue “Off My Rocker At The Art School Bop” (2006),  pero pasó desapercibido. El libro cambió eso, y subió mi perfil bastante. La gente se interesó más por lo que hacía que hace seis años.




(Entrevista telefónica realizada durante una tarde de viernes en diciembre de 2013. Parte de la misma se utilizó para la pieza “Luke Haines, siempre por libre” publicada en La Luna de Metrópoli el 17 de enero).

www.lukehaines.co.uk




viernes, enero 03, 2014

Álbumes internacionales favoritos 2013



1.    NO AGE: An Object
2.    THROWING MUSES: Purgatory/ Paradise
3.    WIRE: Change Becomes Us
4.    ATOMS FOR PEACE: Amok
5.    NICK CAVE & THE BAD SEEDS: Push The Sky Away
6.    DAUGHTER: If You Leave
7.    DANIEL DARC: Chapelle Sixteen
8.    CHVRCHES: The Bones Of What You Believe
9.    ICEAGE: You’re Nothing
10.  LORDE: Pure Heroine
11.  PREFAB SPROUT: Crimsom/ Red
12.  SIGUR RÓS: Kveikur 
13.  KITCHENS OF DISTINCTION: Folly
14.  THE WAVE PICTURES: City Forgiveness
15.  SAVAGES: Silence Yourself
16.  LOW: The Invisible Way
17.  MARK KOZELEK & JIMMY LAVALLE: Perils From The Sea
18.  NEKO CASE: The Worse Things Get, The Harder I Fight, The Harder I Fight, The More I Love You
19.  MOLLY NILSSON: The Travels
20.  RUN THE JEWELS: Run The Jewels
21.  MY BLOODY VALENTINE: m b v
22.  YO LA TENGO: Fade
23.  FROG EYES: Carey’s Cold Spring
24.  MISS KITTIN: Calling From The Stars
25.  GUIDED BY VOICES: English Little League
26.  FUTURE OF THE LEFT: How To Stop Your Brain In An Accident
27.  LLOYD COLE: Standards
28.  KURT VILE: Wakin On A Pretty Daze 
29.  CATE LE BON: Mug Museum
30.  GIRLS IN HAWAII: Everest
31.  ROBERT POLLARD: Honey Locust Honky Tonk
32.  GROUPER: The Man Who Died In His Boat
33.  OF MONTREAL: Lousy With Sylvianbriar
34.  AMOR DE DÍAS: The House At Sea
35.  JUAN CIREROL: Cachanilla y flor de azar
36.  DANNY BROWN: Old
37.  JOHN FOXX & THE MATHS: Evidence
38.  BASSEKOU KOUYATE & NGONI BA: Jama Ko
39.  ELF POWER: Sunlight On The Moon
40.  MOLLY DRAKE: Molly Drake


2001. BJÖRK: Vespertine
2002. LOW: Trust
2003. BENJAMIN BIOLAY: Negátif
2004. NICK CAVE & THE BAD SEEDS: Abbatoir Blues/ The Lyre Of Orpheus
2005. LOW: The Great Destroyer
2006. ROBERT POLLARD: From A Compound Eye
2007. PJ HARVEY: White Chalk
2008. DEERHUNTER: Microcastle/ Weird Era Cont.
2009. BENJAMIN BIOLAY: La superbe
2010. ARCADE FIRE: The Suburbs
2011: FUCKED UP: David Comes To Life
2012. MARK LANEGAN BAND: Blues Funeral

jueves, enero 02, 2014

Álbumes nacionales favoritos 2013

1.    TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO: Victoria mística
2.    MIQUEL SERRA: Roses místiques
3.    WILD HONEY: Big Flash
4.    EL PARDO: El Pardo
5.    BETUNIZER: Gran Veta
6.    L’HEREU ESCAMPA: Llamp de déu
7.    JUVENTUD JUCHÉ: Quemadero
8.    EGON SODA: El hambre, el enfado y la respuesta
9.    ALGORA: Verbena
10.  PAJARO SUNRISE: Kulturkatzenjammer
11.  MALA RODRÍGUEZ. Bruja
12.  JOE CREPÚSCULO: Baile de magos
13.  DISCO LAS PALMERAS!: Ultra
14.  LEÓN BENAVENTE: León Benavente 
15.  ESCARLATA: Lo que me dijiste al oído se extendió por todo el mundo
16.  DAS KAPITAL: Grecia
17.  NACHO ÁLVAREZ Y EL QUARTETO BENDICIÓN: Cuchillo, tijera, ojo de buey 
18.  PAULINE EN LA PLAYA: El mundo se va a acabar
19.  LES SUEQUES: Cremeu les perles
20.  PERRO: Tiene bacalao, tiene melodía
21.  KIEV CUANDO NIEVA: De tarima
22.  TACHENKO: El amor y las mayorías
23.  ANÍMIC: Hannibal
24.  FURGUSON: The Leap Year
25.  CUELLO: Mi brazo que te sobre
26.  THE SUICIDE OF WESTERN CULTURE: Hope Only Brings Pain
27.  KIKO VENENO: Sensación térmica
28.  MORENAS: Trio 
29.  JOHN BERKHOUT: John Berkhout
30.  EL ÚLTIMO VECINO: El Último Vecino 
31.  ROLDÁN: Tetrata
32.  PARADE: Amor y ruido
33.  DIECISIETE: Sube la música 
34.  WHEN NALDA BECAME PUNK: A Farewell To Youth 
35.  MURCIANO TOTAL: Demos 2012-2013


2001. CHUCHO: Los diarios de petróleo
2002. NOSOTRÄSH: Popemas
2003. NACHO VEGAS: Cajas de música difíciles de parar
2004. TACHENKO: Nieves y rescates
2005. ANARI: Zebra
2006. SIBYL VANE: Turismo de interior
2007. LISABÖ: Ezlekuak
2008. JOE CREPÚSCULO: Supercrepus
2009. ANARI: Irla izan
2010. TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO: Año Santo
2011. LISABÖ: Animalia lotsatuen putzua
2012. LOS PUNSETES: Una montaña es una montaña

 

miércoles, enero 01, 2014

Películas favoritas 2013

1.    THE MASTER (Paul Thomas Anderson)
2.    LA VIDA DE ADÉLE (Abdellatif Kechiche)
3.    STOKER (Park Chan-Wook)
4.    AMOR (Michael Haneke)
5.    PRISIONEROS (Denis Villeneuve)
6.    ANTES DEL ANOCHECER (Richard Linklater)
7.    DJANGO DESENCADENADO (Quentin Tarantino)
8.    CANÍBAL (Manuel Martín Cuenca)
9.    MUD (Jeff Nichols)
10.  LA ESPUMA DE LOS DÍAS (Michel Gondry)
11.  LINCOLN (Steven Spielberg)
12.  EN OTRO PAÍS (Hong San-Soo)
13.  DESPUÉS DE MAYO (Olivier Assayas)
14.  12 AÑOS DE ESCLAVITUD (Steve McQueen)
15.  PARAÍSO: AMOR (Ulrich Seidl)
16.  EL CONSEJERO (Ridley Scott)
17.  SPRING BREAKERS (Harmony Korine)
18.  BLUE JASMINE (Woody Allen)
19.  MAPA (León Siminani)
20.  NOCHE DE VINO Y COPAS (Ole Christian Madsen)
21.  SEARCHING FOR SUGAR MAN (Malik Bendjelloul)
22.  UN VERANO ARDIENTE (Philippe Garrel)
23.  7 CAJAS (Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori)
24.  LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI (Álex de la Iglesia)
25.  LA CABAÑA EN EL BOSQUE (Drew Goddard)
26.  BLUE VALENTINE (Derek Cianfrance)
27.  LA CAZA (Thomas Vinterberg)
28.  THE LORDS OF SALEM (Rob Zombie) 

29.  EL MUERTO Y SER FELIZ (Javier Rebollo)
30.  HITCHCOCK (Sacha Gervasi)
31.  CRUCE DE CAMINOS (Derek Cianfrance)
32.  SOLO DIOS PERDONA (Nicolas Winding Refn)
33.  TABÚ (Miguel Gomes)
34.  GLORIA (Sebastián Lelio)
35.  THE ACT OF KILLING (Joshua Oppenheimer)
36.  ON THE ROAD (Walter Salles)
37.  NAMELESS GANGSTER (Yoon Jong-Bin)
38.  GRAVITY (Alfonso Cuarón) 

39.  IRON MAN 3 (Shane Black)
40.  TO THE WONDER (Terrence Malick)


2001. AMELIE (Jean-Pierre Jeunet)
2002. MULHOLLAND DRIVE (David Lynch)
2003. DOLLS (Takeshi Kitano)
2004. LOST IN TRANSLATION (Sofia Coppola)
2005. AMERICAN SPLENDOR (Shari Springer Berman/ Robert Pulcini)
2006. CACHÉ (Michael Haneke)
2007. PERSÉPOLIS (Marjane Satrapi/ Vincent Paronnaud)
2008. NO ES PAÍS PARA VIEJOS/ QUEMAR DESPUÉS DE LEER (Joel y Ethan Coen)
2009. DÉJAME ENTRAR (Tomas Alfredson)
2010. LA CINTA BLANCA (Michael Haneke)
2011. MELANCOLÍA (Lars Von Trier)
2012. HOLY MOTORS (Leos Carax)