miércoles, noviembre 23, 2005

Nestlé

Roma- La multinacional Nestlé retiró tres marcas de leche infantil líquida del mercado europeo. El alimento podría haber sido contaminado con una sustancia tóxica llamada isopropil tioxantona (ITX), proveniente de la tinta que se utiliza durante el proceso de embalaje, cuando se imprimen los envases de cartón. Los productos «secuestrados» son Nidina 1, Nidina 2 y Nativa 2. La empresa suiza y las autoridades sanitarias españolas aseguran que ya fueron retirados de todos los puntos de venta como medida de precaución y a pesar de que el riesgo es muy bajo. En otros países europeos se tomaron medidas similares, siendo Italia el más afectado. Allí las autoridades «secuestraron» ayer cerca de 30 millones de litros de leche infantil, después de una sentencia emitida por un tribunal regional. Se trata de una alarma que ya sonó en septiembre, pero la decisión judicial transalpina lo ha transformado ahora en un escándalo internacional.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA), dependiente del Ministerio de Sanidad, quiso tranquilizar a los consumidores, explicando que Nestlé procedió en septiembre a retirar todas las unidades que corrían el riesgo de haber sido contaminadas en nuestro país.
Sin embargo Nestlé España aseguró a Efe que la decisión de sustituir todos los lotes de Nidina y Nativa fue adoptada ayer y no en septiembre, como informó la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.
Las autoridades sanitarias aseguraron que la producción de la planta de Nestlé localizada en Asturias se detuvo entonces, suspendiendo la fabricación hasta octubre, fecha en que fueron sustituidas las bobinas causantes de la contaminación. «Por tanto, las leches infantiles de Nestlé que se venden en la actualidad en el mercado español son seguras», concluye el comunicado de Sanidad.
En cualquier caso, según la AESA el riesgo potencial para la salud es muy bajo, tanto por la naturaleza de la sustancia como por la baja proporción del elemento tóxico detectado en el producto, lo que implica unos niveles de exposición ínfimos. A pesar de ello, la Comisión Europea solicitó un análisis del riesgo a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, organismo que ya ha emprendido la investigación.
Según explicó a la AESA, el pasado 6 de septiembre Nestlé fue informada por las autoridades italianas de que se habían detectado trazas del componente tóxico durante un análisis rutinario. Las marcas de leche bajo riesgo se elaboran también en la fábrica de Nestlé en Sevares (Asturias), donde según la AESA el problema se limita a un número reducido de unidades, que además se vendieron principalmente en Italia. Pese a ello, y por precaución, se decidió retirar también los lotes de distribución en otros países de la UE: Francia, Portugal y España.
Pese a todas estas medidas y controles, un tribunal de la región de Le Marche, en Italia, ordenó ayer que se retirasen todos los productos de dichas marcas cuyas fechas de caducidad fuesen anteriores a octubre de 2006, desencadenando una reacción en cadena en los cuatro países europeos. En Italia, se llevó a cabo una espectacular operación en la que se «secuestraron» treinta millones de litros de leche infantil. Había un antecedente muy reciente: el pasado 9 de noviembre las autoridades italianas ya sacaron del mercado más de dos millones de litros.
Según explicaban ayer fuentes de la Policía italiana, todavía no se ha verificado si la sustancia que ha contaminado la leche infantil es peligrosa, pero sí que se comprobó que ha alterado la composición química de la leche. La operación se desplegó en los supermercados, tiendas y farmacias, así como en almacenes y naves industriales. La idea es que no quede en circulación ni un solo envase con riesgo potencial.
«Según lo que hemos podido averiguar, no tenemos datos científicos que indiquen una posible toxicidad de la sustancia en cuestión», explica el profesor Domenico Pellegrini, del departamento de farmacología de la Universidad de Florencia. «Está claro que esto no quiere decir que no sea tóxico, pero esta eventualidad me parece altamente improbable», continúa el experto, aclarando que «la sustancia tiene un número EINECS, que es el número previsto para ser registrada antes de ser introducida en un comercio».
Coloración de tintas. «Se trata de una sustancia que se emplea para la coloración de tintas, pero que no está presente en ninguna de las listas que las organizaciones internacionales consideran peligrosas, por lo cual creo que podemos estar absolutamente tranquilos», añade el profesor Enzo Chiesara, toxicólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Milán, añadiendo que «el hecho de que se haya utilizado su uso sobre tetrabrick confirma que es seguro».
Nestlé-Italia, en un comunicado emitido a media mañana, aseguró haber tenido en cuenta la decisión judicial, colaborando al «retiro inmediato de los productos señalados por las Autoridades». Desde el punto de vista de Nestlé, se trata de una «medida de extrema atención hacia los consumidores aunque, en base a los rigurosos análisis efectuados y obtenidos de entes independientes, no se considera que la presencia pueda constituir riesgo alguno para la salud». Según ha añadido el grupo suizo, «la sustancia podría haber atravesado el embalaje hasta llegar a la leche dada la proximidad de materias grasas».
Las protestas se multiplicaron en Italia, donde desde diferentes frentes se denunció la falta de previsión de las autoridades sanitarias, que fueron advertidas del riesgo en septiembre. «Es escandaloso que se haya tenido que llegar a una intervención del cuerpo de Policía para bloquear un producto que podría haber hecho mal a los niños», aseguró en un comunicado oficial Greenpeace. «La multinacional Nestlé ya tuvo que retirar leche en polvo en el 2000 por una cuestión parecida, después de las denuncias que hicimos desde Greenpeace», añade la denuncia. El juicio definitivo sobre la toxicidad de la sustancia, que dará paso a la investigación sobre las responsabilidades y culpas de la empresa suiza, no llegará hasta dentro de cinco meses, en abril de 2006, fecha fijada por las autoridades europeas para presentar el informe de la investigación en curso. «La petición de una investigación nos llegó el pasado 3 de noviembre y de hecho es cuando empezamos a valorar si esta sustancia comporta o no problemas cuando entra en contacto con alimentos». El investigador italiano que detectó por primera vez el ITX, Ernesto Corradetti, explica que «haciendo análisis nos topamos con una sustancia que no conocíamos y que no sabemos si puede resultar tóxica o no. Desde luego no está entre los aditivos autorizados por el decreto ministerial de 2003 pero sí que aparece en la realización de envases para alimentos. Así que digamos que la normativa permite su utilización, pero no que se disuelva en la leche». Por su parte, la empresa Tetra Pak eliminó la sustancia ITX de los envases de leche infantil desde octubre y cambió a sistemas de impresión que no utilizan tintas ultravioleta, informó ayer la compañía. Aseguró que en cuanto las autoridades identificaron la presencia de ITX en leche –procedente de una migración del material de embalaje Tetra Pak impreso en offset– Tetra Pak junto con los fabricantes de leche infantil, tomó acciones inmediatas, como medida de precaución.

Canción del día: "Evangeline" (Cocteau Twins)

Frase del día: "Perdonen mi español. Esta canción se titula '¿Quién quiere tocarme los cojones?" (Chris Martin, de Coldplay, en español, en su concierto de ayer en Madrid, según dicen las crónicas)


1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

damelo ya!

5:01 p. m.  

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