sábado, enero 24, 2009

"Loquillo, leyenda urbana", de Carles Prats. Del cuero al "crooner".

Mi curiosa vida social a veces me ofrece oportunidades como ésta. En el último concierto (breve y acústico, por cierto) de Loquillo en la Sala El Sol, una conocida que trabaja en Canal Plus me comentó que el documental estaba de puta madre y, acto seguido, se ofreció a hacerme una copia para que lo viera. Como deferencia, aprovecho para comentaros que se emitirá en el Plus a partir del 5 de febrero.

Lo primero que me ha sorprendido de "Leyenda urbana" es su falta de sorpresas. Me explico: ahora que lo que se lleva son los documentales musicales rupturistas y revolucionarios, esta cinta premiada en el último "In-Edit" es absolutamente canónica de lo que era el género antes. Carles Prats encadena testimonios de varios bustos parlantes e inserta fotos e imágenes de archivo para ir contando cronológicamente la trayectoria musical de Loquillo.

La historia, desde luego, es interesante, y el recorrido que se hace a lo largo de la misma es ameno y, por momentos, revelador. Los personajes también parecen oportunamente seleccionados: desde colaboradores o músicos afines (Sabino Méndez, Jaime Urrutia, Andrés Calamaro, Igor Paskual, Gabriel Sopeña, Jaime Stinus, Carlos Segarra), un par de periodistas (Jesús Ordovás, Silvia Grijalba), su pareja (Susana Koska), poetas de cabecera (Luis Alberto de Cuenca) o, lo mejor, un amigo de la infancia (El Rojo), que ofrece uno de los mejores testimonios del documental, al recordar cómo vivió en la cárcel el ascenso al estrellato de su compañero de correrías. Esa historia, por cierto, creo que se merecía mucho más protagonismo.

De entre lo que se cuenta me quedo, en primer lugar, con la crónica de sus inicios en la Barcelona de la transición: ese espíritu de rocker-punk autodidacta ante la ausencia de información proveniente del extranjero, la relación en aquellos años entre la cultura rock y la cultura de la delincuencia (se tocaba y se trapicheaba en los mismos círculos) y, muy interesante: cómo el mastodóntico éxito de la película "Grease" distorsionó la imagen del rockabilly, lo que llevó a Loquillo -además de dar de hostias finde sí y finde también a los que les llamaban "travoltas"- a componer "No bailes rock and roll en El Corte Inglés".

De lo demás, tiene también bastante interés la intrahistoria de Los Trogloditas: especialmente, las luchas internas en gran medida propiciadas por un éxito fulgurante para el que quizás no estaban preparados. Más impactante aún que la ya ultracomentada marcha de Sabino es la honesta opinión de Loquillo sobre los años locos de la época de "A por ellos que son pocos y cobardes". "De repente, decidimos que lo más cómodo era llevar un dealer permanente con nosotros en la gira. Estuve tres años tocando sin parar y, si te digo la verdad, de esos tres años no me acuerdo absolutamente de nada".

El mayor apasionamiento, sin embargo, se le vislumbra en los muy generosos recuerdos de su segunda etapa, cuando adopta a Gabriel Sopeña como compositor de cabecera y rompe con su pasado rockero para buscarse en sonidos más adultos (canción crooner, canción de autor, jazz, swing...) El documental, de hecho, puede llegar a parecer un manifiesto de autoafirmación y de defensa de lo que es esta segunda etapa -la más cuestionada, sin duda- en su trayectoria, y todo el coro de voces seleccionadas parece ponerse al servicio de este discurso de madurez contracorriente del Loco. Aunque pueda haber una mínima cuota de autocrítica (especialmente si se tiene en cuenta lo poco que el protagonista ejerce esta costumbre), ésta se retrotrae hacia su época ochentera. Al tiempo, carga contra algunos de sus compañeros de viaje sin que podamos escuchar su versión de la historia. Se echan de menos testimonios como el del guitarra Ricard Puigdomenech, airado desertor de la banda.

Precisamente ahora que me estaba acostumbrando a ver "rockumentales" en los que se bucea en las miserias, las imperfecciones y las contradicciones internas de sus protagonistas, lo que me descoloca de "Leyenda urbana" y, al mismo tiempo, me parece de toda lógica, es ese planteamiento creativamente reaccionario que va perfectamente acorde a la personalidad de su protagonista. Documental tradicional, casi promocional, casi hagiográfico, en el que se cuenta la versión "oficial" de la historia. Una exploración de su pasado y su persona que se puede leer perfectamente como las autoafirmativas letras de sus canciones.

Canción del día: "Que el ruido caiga sobre ti esta noche" (Antenas Hacia El Cielo)

Frase del día: "Creo que la gran mayoría de gente creativa somos delincuentes en potencia" (Concha Buika)

2 Comments:

Blogger Isaac said...

Hola, David

Querríamos haberos visto el sábado e intercambiar opiniones de los conciertos (hidrogenesse, creo, estuvieron bastante a la altura) pero G no encontró tu teléfono.

Otra vez será. Un abrazzzzo!

6:49 p. m.  
Blogger David said...

Hola, Isaac.
Fue una noche un poco caótica. Nosotros acabamos finalmente en un cumpleaños. ¡Avisa cuando vuelvas!

10:58 a. m.  

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