lunes, septiembre 15, 2008

Cuando The Twilight Sad fueron poseídos por Daniel Johnston

"Tu foto está todavía en mi pared, en mi pared/ Los colores son brillantes, tan brillantes como siempre/ El rojo es fuerte y el azul es puro/ Algunas cosas duran mucho tiempo/ Algunas cosas duran mucho tiempo".

En 1990, Daniel Johnston compuso junto a su amigo Jad Fair la canción "Some Things Last A Long Time". El artista, maniaco-depresivo, de creatividad rayana en la locura y de sensibilidad exacerbada, se bastaba de la simplicidad de unas notas de piano, una melodía hermosa y una voz frágil, quebradiza, vulnerable, conmovedoramente sincera, para desarmar.

"Tu foto está todavía en mi pared, en mi pared/ Pienso en ti a menudo, a menudo/ No olvidaré todas las cosas que hicimos/ Algunas cosas duran mucho tiempo, mucho tiempo".

La mayor parte de la carrera musical de Johnston, confesional hasta el extremo, se basa en una obsesión. Esa obsesión se llama Laurie Allen: su primer y único amor, la musa que ha inspirado sus mejores canciones, de un romanticismo tan inocente como transparente y puro. El amor, por supuesto, nunca ha sido correspondido -en una irónica conjunción del destino, Laurie acabó casándose con un funerario, según creo recordar-, lo que aumentó la fortaleza de su obra. Una vez más, la inspiración creativa surgiendo de modo inversamente proporcional a la felicidad en la vida.

"Es gracioso, pero es cierto/ y es cierto, pero no es gracioso/ El tiempo viene y va/ Durante todo el rato, todavía pienso en ti/ algunas cosas duran todo el tiempo".

En el magnífico documental "The Devil And Daniel Johnston" (Jeff Feuerzeig), la historia se cuenta magníficamente y, además, nos implica como espectadores. Johnston, un "beautiful freak", adquiere rapidamente nuestra simpatía a través de estas cosas. El espectador, o el fan, se solidariza con él por su vulnerabilidad pero, sobre todo, por su insistencia, su sinceridad y su idealismo. Sorprende esa humanidad tan demoledora, heroica, aún más, en oposición a un mundo real que sabemos es bastante más ingrato. Como en "La bella y la bestia", el espectador se enternece y desea que, de una puta vez, Laurie se enamore de Daniel. A través del arte, el espectador vuelve a creer por unos minutos en esa gran mentira que todos nos construimos de que la belleza está en el interior... aunque nuestros actos acaben demostrando todo lo contrario.

"Tu foto está todavía en mi pared, en mi pared/ Los colores son brillantes, brillantes como siempre/ Las cosas que hicimos no las puedo olvidar/ Algunas cosas duran toda una vida/ Algunas cosas duran toda una vida/ Algunas cosas duran toda una vida".

Johnston se recrea en un pasado presuntamente feliz y, finalmente, lanza la sentencia definitiva. Se ha quedado pillado y sabe que no se le va a pasar nunca. Esa es la prueba total de su rebeldía. El hombre que también escribió canciones como "True Love Will Found You In The End" se opone con vehemencia a las leyes de la lógica sentimental moderna, esas que te dicen que el amor se agota como la gasolina del coche o que es una pompa de jabón que se infla, te obnubila y luego desaparece (o pinchándola o por sí misma). Pero es el arte, finalmente, lo que se termina imponiendo a los protagonistas de la canción. ¿Vale tanto la pena Laurie, es tan maravillosa, como para que Daniel le compusiese algunos de los temas más bonitos jamás compuestos? Mi respuesta es, evidentemente, que no. Pero a través del arte de Daniel, la personalidad de ella trasciende hasta convertirse en algo muy superior, infinitamente más fascinante, que el personaje real.

La canción también ha conseguido trascender al propio Johnston. A lo largo de los últimos años, gente como Beck, Built To Spill o Beach House la han versionado. Los más recientes son los escoceses The Twilight Sad, que cierran su último EP, "Here It Never Snowed Afterwards It Did", con una tremebunda lectura donde el vocalista cambia la fragilidad por el desgarro desesperado, envuelto en un sutil muro de ruido casi shoegazer. Rediseñen sus interiores y búsquenlo en los P2P o donde puedan. Durante unos minutos volverán a ser bestias en busca de la belleza.


(Por cierto, efectivamente era muy fácil poner los hipervínculos. Disculpas por mi subnormalidad y gracias a Mrs. Oberst por su oportunos consejos).

Frase del día: "Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad desesperante" (Oscar Wilde)

3 Comments:

Anonymous Mrs. oberst Cave Cox Cobain (creo en la poligamia) said...

Cambio consejos por préstamo de "The Devil..."

3:53 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Alguien ha aprendido a hacer hyperlinks?
Muy bien y gracias.

3:45 p. m.  
Anonymous smart1972 said...

Cómo mola tu blog. Lo descubrí por casualidad y ahora lo leo a diario y siempre me das alguna pista interesante..thanks.

10:32 a. m.  

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