miércoles, mayo 16, 2007

Mucha policía, mucha tontería, y poca diversión

Alargando un poco la genialidad de Eskorbuto, ésta es la frase que mejor puede definir lo que ha sido el puente de San Isidro en Madrid. En realidad, sólo un bastión simbólico de lo que son los fines de semana aquí habitualmente. Me quedo con los siguientes 'highlights' para mí muy significativos.

-Invasión de modernas. Como hacía tiempo que no pisaba Malasaña (y lo hacía poco y quizás menos sereno) nunca había visto tan claramente cómo las modernas, en el sentido más peyorativo e hiriente del término, se han adueñado ya no sólo de la noche sino también del día. Y ya no vale lo de "contigo no se meten": vuelvo a retrotraerme al comentario sobre el concierto de Charalambides de hace tres entradas. Molaba más cuando los hegemónicos eran los perroflautas: al menos no cortaban conciertos.

-Estado policial. No han parado. Desde los disturbios del 2 de mayo (me refiero al día, no solo a la plaza) y, probablemente jaleado por el triunfo de Sarkozy en Francia y la inmediatez de las elecciones, Gallardón ha conseguido callarle la boca a Espe cuando ésta decía que hace cosas progres para contentar a la gente de izquierdas. Este finde, Malasaña estaba tomada por la madera quien, además de apostarse en todas las esquinas, registraba bolsos y mochilas a los viandantes. Lo mejor de todo, cuando ayer, sobre las 5 de la tarde, un grupo de amigos estábamos tomando pacíficamente un café en una terraza del 2 de mayo y, de repente, alrededor nuestra, un grupo de policías con porra y pistola se pusieron a vallar las inmediaciones. Me sentía, además de como un delincuente potencial, como una especie de animal en el zoo. Cuando D. le preguntó al madero qué sucedía, éste respondió "nada, simplemente estamos haciendo esto en prevención de posibles disturbios" (!!). Lo curioso es que, con tanto exceso de celo a la hora de velar por la seguridad de los ciudadanos, en vez de sentirme protegido me sienta amenazado.

-Por cierto, y aprovechando que también me contaron que la poli entró en ciertos garitos y se puso a registrar a la gente por si llevaba cosas malas para su cuerpo, no estaría mal que, ya que hay tanta preocupación por la salud individual y pública, hubiese alguna inspección de sanidad para controlar la calidad del alcohol que se vende en esos locales. Igual así hasta conseguían que hubiese menos botellón y menos comas etílicos.

-Finalmente, y al tiempo que los agentes del orden se cuidaban de que en Malasaña no se moviera una mosca, en la Pradera de San Isidro, la delincuente Isabel Pantoja actuaba gratuitamente (contratada por el Ayuntamiento, claro) en olor y fervor de multitudes. Ahora que es una víctima de ZP, seguro que su fama se revitaliza y tiene un verano plagadito de galas, con lo cual pronto amortizará la fianza. No hay nada como crear mártires y heroínas.

-Aprovecho, viniendo a huevo de todo esto que estoy comentando, para recomendar la nueva película de Claude Chabrol, "Borrachera de poder", una deliciosa y punzante comedia negra con una Isabelle Huppert, como siempre, mayúscula.

-Y, como frase del día para resumir estas vivencias en una semana de sangre alterada, la que me dijo David Bizarro el jueves. "No mereces que te hable, mira que flipar con el concierto de The Horrors.... La única explicación que le veo es que estés deprimido o hasta los huevos de todo".

Pues igual va a ser eso.

Canción del día: "Tened piedad del expresidente" (La Habitación Roja)

Famosos avistados: Uno de Tam Tam Go! (C/ Colón)

8 Comments:

Anonymous Carolina said...

Suscribo para mi lo que David te dijo. Añadiendo que la gente apesta. En concreto un par de personas. Me abstendré de dar nombres. La modernidad tb apesta. Todo apesta. Todo me parece una mierda.

Lo de la Pantoja es demencial, Gallardón dijo ayer que se enteró por la prensa de que la Pantoja actuaba en la pradera. EN fin, no comments.

12:40 p. m.  
Anonymous bruno said...

Este esfuerzo por conseguir que cada cual apruebe aquello que uno ama u odia es, en realidad, ambición; y así vemos que cada cual apetece, por naturaleza, que los demás vivan según la índole propia de él. Pero como todos lo apetecen a la vez, a la vez se estorban unos a otros, y como todos quieren ser alabados y amados por todos, se tienen odio unos a otros.

B. Spinoza, Ética (III, Pr. XXXI, Esc.)

4:03 p. m.  
Anonymous Calros said...

carolina,yo que tú les escupía en los bolsillos de la chupa.

4:27 p. m.  
Blogger David said...

Me imagino a Spinoza diciéndole eso a un madero en el 2 de mayo. Le iban a llover hondanadas de hostias.
(Efectivamente, en estas estamos).

4:43 p. m.  
Anonymous Carolina said...

Me ha gustado la cita de Spinoza.

Creo que en una de estas me compro "El arte de insultar" de Schopenhauer. ¿Te hace uno, David?

5:26 p. m.  
Blogger David said...

Un Schopenhauer a tiempo es una victoria.

7:23 p. m.  
Anonymous Carolina said...

Pues no se hable más, en sus manos (y en las mías) caerá Schopi.

1:30 p. m.  
Anonymous bruno said...

Spinoza sufrió atentados contra su vida e integridad personal por decir eso y otras cosas mucho "peores", como por ejemplo que la única forma de "conocer" a Dios era mediante la vía racional (por lo que fue expulsado de la comunidad judía de Amsterdam, en la que era la "gran promesa" de la teología, el favorito de los rabinos).

2:42 p. m.  

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