martes, noviembre 10, 2009

"El Imaginario del Doctor Parnassus", de Terry Gilliam. Recuperando la genialidad.

Aunque se esté recibiendo con cierto escepticismo, la nueva película de Terry Gilliam recupera los mejores elementos del más inspirado ex Monty Python y juega con ellos para deslumbrar con un crisol de referentes que, sin ser ninguno del todo novedoso, sí te vuelven a ilusionar de nuevo.

Y el ilusionismo es, precisamente, el arte que el cineasta vuelve a practicar con la máxima pericia desde el momento en que nos muestra un carromato de atracción de feria como de hace dos siglos a la puerta de un pub londinense lleno de borrachos para invitarnos a pasar al otro lado del espejo. La reconocible exuberancia visual de Gilliam alcanza aquí nuevas cotas (los efectos digitales y los colores están tan sobrecargados que, por momentos, parece que los personajes se cuelan en una peli de animación), con incluso influencias dalinianas en muchos momentos. Mientras, en el lado "real" del espejo nos muestra los contrastes entre un Londres lleno de riqueza y modernidad y otro más lumpen.

Pese a cierta tendencia moralista (que, en realidad, lo que hace es afinar los enlaces con las tramas de las fábulas clásicas), no falta en "Doctor Parnassus" el humor negro y el punto retorcido de las mejores obras de Gilliam, que nos va conduciendo gradualmente hacia una confusa parábola sobre Tony Blair (!!?). La crítica social no se queda sólo ahí, ya que hay también un ácido comentario sobre los vínculos entre el pijerío británico y el buenrrollismo benéfico de foto de portada (siempre con niños incluidos, claro), las mafias rusas y la violencia/ control policial; todo ello siempre en un entorno esperpéntico, reutilizando el surrealismo como arma de subversión y de incitación al pensamiento.

Otro de los grandes logros del film es su hábil reescritura del guión debido al fallecimiento de Heath Ledger. El hecho de reconvertirlo en un personaje polimórfico que, sucesivamente, se convierte en Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law aumenta la sensación de absurdo, aunque la interpretación de Ledger (gran pérdida, porque iba camino de convertirse en un actor superlativo) es bastante superior a los cameos del trío de sustitutos. No obstante, hay otro trío que es el que ayuda a engrandecer la peli: Christopher Plummer, encarnando a Parnassus en una de las mejores interpretaciones de su larga carrera; Tom Waits, tan propio en su papel de Diablo que parece que sea el Diablo interpretando a Tom Waits; y el descubrimiento de Lily Cole como nueva musa del fantástico (será la Alicia del "Phantasmagoria" de Marilyn Manson), con esa belleza absolutamente paranormal.

En fin, una gozada completa y la mejor película de Terry Gilliam desde "El rey pescador". O sea, su feliz recuperación tras casi veinte años dando tumbos.

Canción del día:
"Crystalised" (The XX)

Frase del día: "Tus piernas deberían estar colgadas en el Museo del Jamón" (Pablo Motos a Shakira)

1 Comments:

Blogger Joxemiel said...

Todavía no he visto la peli pero después de leer tu critica me apetece hacerlo...yo también soy de los que son escépticos con Gilliam, para mi gusto se suele pasar de vueltas a menudo...
Por cierto, al Pablo Motos este cada vez le soporto menos...tiene un programa de lo más idiota...en fin...
Por cierto el sábado vi zapeando una entrevista que le hacían a la contorsionista esta en la 2...vamos todo un despliegue en la televisión pública bastante bochornoso...y el tío que se la hacía estaba babeando como un gilipollas...parecía que se la quería follar o algo así...daba vergüenza ajena...
Perdón por la chapa...

Saludos.

12:59 p. m.  

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