lunes, abril 03, 2006

Lección de periodismo sociológico

Sorprendido me he quedado al ver la apertura de Espectáculos de El Periódico de Catalunya de hoy. No puedo evitar reproducir aquí todo el despliegue en torno al fiestón de aniversario de Radio Tele Taxi.

MANUEL CABELLO
SANTA COLOMA DE GRAMENET


Una vez más, Justo Molinero, alma de Radio Tele Taxi, demostró su poder de convocatoria. Cientos de miles de personas (600.000 según la Policía Local) abarrotaron el parque de Can Zam en Santa Coloma para seguir en directo más de ocho horas de música en el 24° festival que organiza Molinero para recordar el aniversario de la fundación de la emisora.
Nadie puede dudar ya del papel de gurú que representa Justo Molinero en el panorama musical español. Año a año lo demuestra y se supera con respecto a ediciones anteriores. Los artistas, sean del género que sean e independientemente de si ya están consagrados o son noveles, esperan una llamada suya para acudir a Can Zam como las moscas a la miel. No tienen muchas oportunidades, por no decir ninguna, de actuar ante tanta gente.
Ha llegado un momento en que la cifra de asistentes es lo de menos. La Policía Local dio la cifra de 600.000 personas. Podrían ser algunos más o algunos menos, pero qué más da. Las 10 hectáreas del parque estaban a rebosar y las zonas limítrofes también. Los que estaban en primera fila, todos adolescentes, pasaron la noche en el parque.
Nadie tiene el poder de convocatoria de Molinero, y menos sin contar con patrocinadores de postín (aunque este año por primera vez una empresa de refrescos y una cervecera se encargaron de los puestos de comida y bebida). Cantantes consagrados como Estopa, Chayanne, Rosario y Chiquetete no dudaron en acudir a la llamada de Justo.

ARTISTAS AGRADECIDOS
Pero, ¿qué les da este hombre? "Justo nos ha ayudado a todos los artistas en nuestro comienzos poniendo una y otra vez nuestras canciones, así que hay que ser agradecidos", reconocía Chiquetete. Sea por eso, o porque no tienen oportunidades de cantar ante tanto público o por los intereses de las discográficas en promocionar los nuevos discos de sus representados, lo cierto es que ninguno falla. Y, además, sin cobrar.
El festival que empezó hace 24 años siendo únicamente de sevillanas ha derivado hacia una mezcla de estilos que atrae a toda la familia. Ecos del Rocío fueron los únicos que recordaron el origen de un festival en el que ahora actúan artistas tan variopintos como Camela, Andy y Lucas, María Isabel, El Canto del Loco, Chayanne, Azúcar Moreno, Rosana, Mojinos Escozíos, Niña Pastori, José Mercé, Rosario, los triunfitos Rosa, Chenoa, David Bustamante, Manu Tenorio y el último producto de la factoría, Sergio Rivero, y Estopa.
Los hermanos Muñoz fueron los únicos que lo hicieron en directo y, a juzgar por los aplausos recibidos, los grandes triunfadores de la jornada, aunque también habría que destacar a Bustamante y a Andy y Lucas, capaces de revolucionar a las adolescentes hasta arrancarles lloros y provocar alguna lipotimia.
Justo Molinero es muy listo y sabe que el mundo de la música está muerto si no surgen nuevos artistas. Por eso en su festival también hay hueco para gente que empieza como Felipe Conde, Huecco, La Negra o Muchachito Bombo Infierno. No hay que olvidar que Estopa comenzó su carrera así.
Quienes saben muy bien que tienen pocos escaparates como éste para mostrarse ante un gentío así son los políticos. Uno de ellos es el líder de Unió Democràtica de Catalunya, Josep Antoni Duran Lleida, quien, con la excusa de llevar a sus hijas a ver El Canto del Loco, aprovechó para saludar a los asistentes. "No se puede ignorar que una parte del país está representada por esta gente. Catalunya no es sólo la gente de Vic o de Manresa", señaló.
Pasado el mediodía apareció por Can Zam el president Pasqual Maragall, a quien Molinero poco menos que obligó a subir al escenario a bailar la batuka (una especie de baile con movimientos gimnásticos), por lo que Maragall constará como uno de los participantes que lograron batir el récord Guiness de esta especialidad. Era la primera vez que un presidente de la Generalitat se acercaba al festival. Ya se verá si vuelve.
Si por el número de televisiones tomateras y del corazón se midiese el éxito de un acontecimiento, el festival de RTT goza de muy buena salud. Molinero promete que el año próximo, coincidiendo con las bodas de plata de la emisora, será un bombazo. Habrá que creerle.

JUAN SOTO VIÑOLO
SANTA COLOMA DE GRAMENET


Por la megafonía de todas las estaciones de la red de la Línea 1 del metro se recomendaba ayer por la mañana tomar el transporte subterráneo "para ir y volver de Santa Coloma de Gramenet", donde a partir de las diez de la mañana se inició, con acceso gratuito, el macrofestival que organiza desde hace 24 años Justo Molinero. La cáfila juvenil, los matrimonios --y parejas-- con niños en cochecitos de ruedas y otros todavía en el vientre de su mamá, se fueron acercando al parque de Can Zam en autobuses, en coches y en autocares fletados desde numerosas comarcas de Catalunya y también desde Andorra, Castellón, Valencia y Alicante.
El mocerío femenino exhibía piercings, ombligos y curvas; los chicos, torsos desnudos, bíceps de gimnasio, tatuajes, tejanos, gorras y sombreros para cubrirse del sol. La estación de Santa Coloma vomitaba personal apresurado para situarse próximo al escenario que, a consecuencia de las obras del metro, ha cambiado su ubicación, un kilómetro más al norte del parque. En la romería musical se mezclaban con el catalán y el castellano otras lenguas y culturas que conviven y trabajan --o no-- en Catalunya. Familias de etnia gitana color de oliva --musho cuidao con los niños!", alertaban--, pero también ecuatorianas cetrinas, argentinas con su dulce deje, peruanas y magrebís, de los países del Este; no faltaron tampoco los japoneses y algunos chinos.
Las muchachas ocuparon las primeras filas para ver de cerca a sus ídolos. "Mis amigas y yo hemos dormido en una tienda de campaña para estar en primera fila", dijo Maruchi Fresnedo, que llegó el sábado por la noche de Lleida. El resto del público se acomodó en la explanada instalando sillas, mesas con viandas e incluso mantas en el suelo acotando el terreno. Multitud de parasoles protegieron del sol a los más precavidos. Otra juventud prefería tomar el sol en el esplendor de la hierba fresca y perfumada mientras los mayores, con mucha vida en sus arrugas, buscaban la comodidad de los bancos del parque, lejos de los decibelios de Triple Onda y del griterío juvenil cuando aparecía en el escenario su cantante preferido.

'TENDIDO DE LOS SASTRES'
¿Cuánta gente hubo? "Ni se sabe --decía Justo Molinero--, pero más que nunca". Parecía cierto. El público se extendía hacia los bloques de casas del altozano; las ventanas y balcones de los edificios se convirtieron en el tendido de los sastres (así se llaman a las personas que ven las corridas de toros asomados a sus casas). Además, el gentío llegaba hasta los silos de la cerveza Damm y seguían arribando. Los mozos y mozas fueron a escuchar música y a bailar la batuka alzando los brazos al mediodía justo cuando llegó el presidente Pasqual Maragall.
En un macrofestival la intendencia resulta imprescindible. Fiambreras, neveras, bolsas y paquetes trasladaron a Santa Coloma ricos condumios de la tierra catalana y andaluza. Freidurías, tenderetes, y vendedores ambulantes sirvieron de esforzados furrieles de la tropa molinera que despacharon porras recién hechas, churros, bocatas de tortilla y morcillas caseras. Para los niños hubo globos, golosinas y parque infantil. En el set de los artistas los paparazzi se abastecían de imágenes para la tele-tomate y todos los reunidos devoraban bocadillos, bebían refrescos, entre besos, abrazos, apretones de mano, citas y viajes a los sanitarios portátiles Poly-Klyn, porque la organización hizo suya aquella máxima de Quevedo: "Ni en tu casa ni en la ajena, tengas la vejiga llena".
Música y canciones en medio de la normalidad. "Aquí no se habla del Estatut ni del botellón ni de los desórdenes de Francia --repetía Molinero--. Aquí se viene a pasarlo bien y en armonía todos reunidos".

AQUÍ MANDA JUSTO MOLINERO

ARTURO SAN AGUSTÍN


En el bar del hotel Majestic suelen verse desde presidentes y expresidentes italianos tomando té hasta novelistas mexicanos ganadores del Premio Cervantes, expertos en cine o cantaores. Incluso quien fue hasta hace poco Síndic de Greuges, Anton Cañellas, acostumbra a observar beatíficamente desde alguna de sus mesas la primavera, que siempre es una falda de mujer.
O sea, que en el bar del Majestic acostumbran a hablar por teléfono móvil jeques del petróleo, jubilados de Arkansas, ministros indios, ejecutivos chinos y algún príncipe de la Fórmula 1. Y a todos ellos les suena alguna vez su teléfono móvil, que es lo que le pasó el otro día al interlocutor --quizá sevillano-- de Justo Molinero, patrón y alma del grupo Tele Taxi.
Uno, al entrar en el Majestic, saludó a Justo Molinero y lo volvió a recuperar cuando, estando ya sentados en el bar, sonó muy decidido un teléfono móvil, tan personalizado que permitía escuchar nítidamente las primeras notas musicales de Campanera. El teléfono móvil que sonó varias veces, permitiéndonos en todas ellas recordar la letra de ese pasodoble, era, ya se ha dicho, el teléfono móvil del interlocutor de Justo. Fue fantástico. ¿Por qué han pintao tus ojeras / la flor del lirio real? / ¿Por qué te han puesto de seda / ay, campanera, / por qué será? Uno está convencido --y así debe de pensarlo también Jean-Louis Dulau, director general del Majestic-- que desde que en el bar de su hotel sonó el otro día Campanera, ese bar es mucho más internacional y cosmopolita.
Justo, que tiene el ojo siempre activo, es hombre de sabias prudencias públicas, buenos sastres y esmerada corbatería. Y ni los zapatos de los presidentes y expresidente italianos que frecuentan el bar del Majestic son capaces de superar el cuero que gasta Justo en sus pies. Ayer, este hábil y atento triunfador volvió a liarla en Santa Coloma de Gramenet con ese macroconcierto anual que celebra en el parque de Can Zam.
A ver si nos enteramos: ni los Rolling ni el Boss, aquí manda Justo.
(Valga también como frase del día)

Canción del día: "Río seco" (Juana Molina)

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Si Justo pide NO al Estatut, el Estatut no sale....

Es el super-charnego... un crack...

El candidato perfecto....

5:12 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home