martes, junio 05, 2007

07 fue el Primavera más flojo

Como la canción tan visionaria y tan recurrida de Surfin' Bichos: si tengo que cambiar, que sea para mal. O, en este caso, lo reconduciría a la siguiente sentencia: si todo va bien, vamos a meter cambios para joderlo. Me refiero, básicamente, a medidas absurdas (no sé si con justificación) como el hacer salir del recinto, previo pase de tarjetita y vuelta a hacer cola al regreso, para ir al Auditorio; a lo mal que estaban puestos los horarios este año, a fallos garrafales a la hora de colocar a qué artista en qué escenario (la aglomeración con Modest Mouse en el ATP mientras, en el grande, Maximo Park tocaban para dos tercios menos de gente, clamaba al cielo), a la falta de personal el jueves que provocó colas muy largas, etc, etc. Un festival que, en los dos últimos años, pudo presumir de ser el más decentemente organizado de los que se celebran en España, ha perdido gran parte de ese valor y, en general, de su encanto.

Las otras pérdidas se deben a un sonido más defectuoso que el de otros años, un cartel de riesgo (todo hay que decirlo) pero, en general, bastante aburrido; muchos minutos de la basura y, especialmente, el celebrado récord de asistencia gracias a la promoción del festival en el extranjero y a la asociación con la marca ATP. Ya sé que protestar contra la masificación es elitista e ingenuo, además de una batalla perdida: el principal objetivo de un festival es maximizar beneficios, digan lo que digan. Pero lo cierto es que, al igual que en los últimos años en el Poble Espanyol, el PS se ha visto un tanto desbordado por el exceso de gente y, como sucede siempre, se ha convertido en un festival menos manejable y mucho más incómodo.

Como todos los años, ha habido cosas que no vi por diversos motivos (entre ellas, todo lo del escenario principal menos The Fall, Nathan Fake, Múm, Apples In Stereo, Mus, Spiritualized, Modest Mouse -estaba a kilómetros y detrás de un arbol, así que era como no verlo-, Built To Spill, Hot Chip...) y unas cuantas decepciones (White Stripes por el pajillerismo guitarrero de Jack White, Blonde Redhead porque su sofisticación sonora se perdía con el viento, Señor Chinarro porque prácticamente tocó sólo el último disco y sonó como el culo, The Good The Bad & The Queen porque su intimismo no sirve para un festival, Buzzcocks porque Steve Diggle estaba absolutamente borracho...)

A continuación, los conciertos que más me gustaron:

1.Of Montreal. O cómo salvar un festival por la campana, en el tiempo de descuento. El último concierto en la jornada extra del domingo, en el Apolo, fue una inesperada apoteosis de pop psicodélico y fervor masivo: Disfraces estrafalarios, proyecciones delirantes y Kevin Barnes reconvertido en espectacular frontman. El cruce lisérgico entre David Bowie y los Flaming Lips. Increíble.

2. Lisabö. Los de Irún consiguieron atraer a bastante público pese a coincidir con Sonic Youth y demostraron por qué son una de las mejores bandas de rock del mundo: exageradamente intensos, emanaban una energía y una potencia que ningún grupo del escenario ATP consiguió igualar. Adrenalina pura, una salvajada.

3. Billy Bragg. Divertido y emocionante, él sólo con su carisma y sus 'speech' llenó por completo el escenario del Auditori (y el de la carpa infantil en su actuación improvisada junto a Los Carradine el día siguiente). Se rió de sí mismo y de su pasado como músico callejero, hizo votar al público a mano alzada si preferían una de Elvis o una de Dylan, versionó a los Carpenters diciendo que era el grupo con el nombre más working class, cambió las letras de las canciones para adaptarlas a los tiempos y, para rematar, dejó que el público cantase el estribillo de la siempre maravillosa "A New England".

4. The Fall. Esta vez sí, Mark E. Smith convenció con un directo potente y aguerrido, y una presencia menos autoparódica y más genuina. Demoledor.

5. Kimya Dawson. La ex Moldy Peaches incitó al público a que le rodeara sentado en las escaleras del Auditori cual show de los Teleñecos (o algo así) y, tras su heterodoxa sesión de antifolk, jugó a que hiciesen un corro cogiéndose de la mano y enrollándose en círculos hasta que un segurata dijo que basta (peligraba la seguridad de la gente de cojones) y ella quedó con la gente para hacerlo 20 minutos después en el exterior del recinto. Santi, que sé que me lees, te vi todo emocionado en el corro ;-)
Lástima que no hubiese actuado también en la carpa-guardería, que le pegaba mogollón.

6. Malajube. Sólo pude ver la parte final de su concierto en Apolo, pero su energía casi hardcore, con la banda en tensión sacando electricidad con los ojos en el suelo, dinamita lo que los de Quebec apuntaban en disco. Otros dignos representantes del Sonido Canadá y su actitud a la hora de vivir la música, esgrimirla como elemento de agitación interior y conexión con el mundo. ¡Que vuelvan ya!

7. Low. Consiguieron un silencio sepulcral en el ATP, muy lleno, a la 1.30 de la madrugada, y eso ya es un mérito. Grandes como siempre, aunque se olvidaron del repertorio de "The Great Destroyer" y despojaron a los temas de su nuevo disco del aderezo electrónico para desnudarlos aún más. Parece que renieguen del giro melódico que iban a dar con su álbum anterior y retomen el laconismo con mayor radicalidad todavía.

8. Ted Leo & The Pharmacists. Punk-rock de vieja escuela con melodías nuevaoleras, sonido de lujo, mucha energía e incluso versiones tan inesperadas como "One More Time" de Daft Punk. El debut en España de Leo, como el de The Constantines del año pasado, que me causaron sensaciones parecidas, no defraudó.

9. Kiev Cuando Nieva. Pese al horario, la ubicación y los elementos, se me confirman como una de las más oxigenantes sorpresas del pop español. Delirantemente buenos.

10. Diplo. Aunque algún fan acérrimo se quejó de que la última parte de su set fue un tanto conservadora (demasiado pop-rock formulario y pocas incursiones en el reggaeton o el favela funk), era la primera vez que lo veía y me pareció divertidísimo: un DJ hábil, imaginativo e inteligente que ha redefinido la idea de fiesta en un festival.

Otras menciones: Bonde Do Rolê (gamberrismo fiestero multicolor), Justice (demasiado Daft Punk pero espectaculares y muy efectivos), Fennesz y Mike Patton (riesgo extremo, aunque algo irregulares las aportaciones de Patton) y The Durutti Column (todavía loco después de tantos años, y con ese batería tan molón)

Canción del festival: "A New England" (Billy Bragg)

Frase del festival: "Podía estar tocando con Wilco pero prefiero tocar aquí con Los Carradine" (Billy Bragg)




11 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Ted Leo había tocado ya por España, como mínimo en el Sant Feliu Fest... por algo su último disco tiene una canción dedicada a la Costa Brava

10:35 a. m.  
Blogger David said...

Op, vaya. No recordaba ese dato. Gracias, anónimo.

12:59 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Diplo se salió. Los puristas de los DJs electrónicas que se queden en el sònar. He dicho.

1:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Mola este video de Justice (D.A.N.C.E.):

http://www.youtube.com/watch?v=fo_QVq2lGMs

3:12 p. m.  
Blogger David Gómez said...

O sea, que de Slint mejor ni hablar, ¿no?

Ya me habían soplado que Lisabö fueron de lo mejorcito del festival pero es que, en vista del discazo que acaban de sacar, era algo que caía de cajón...

Una pena haberme perdido a los Melvins

Abrazo, abuelo!

4:08 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Patti, Patti, Patti!!!

Pueseso, que Patti fue la mejor.

5:15 p. m.  
Blogger David said...

El tema de Slint es que verlos en plan estadio hacía que se perdiera bastante su esencia. No estuvo tan descontextualizado como lo de TGTBATQ, pero sí bastante fuera de contexto. Habría molado mil veces más en el Apolo, como se debería haber hecho al principio.
Los Melvins molaron mucho el poco rato que les vi, pero tuve la mala idea de ponerles los cuernos con Elvis Perkins.
Saludos, joven.¿Igual le veo por Las Ventas el día 12?

6:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Eh!!! No te metas con Elvis Perkins!
"tachan tachan tachan"
( Ya sabes, música tipo psicosis) es que soy muy malo con estas cosas.
Lo mejor del Primavera seguro que fué ...
... WILCO !!!
ja ja ja

10:13 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Soy fan de Of Montreal a muerte y me pareció que dieron un conciertazo, pero lo mejor del festival para mí fueron Wilco que sonaron como los ángeles...

12:06 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

eso, eso!

4:22 a. m.  
Blogger Tiago Cotes said...

jaja... disfruté como un enano... haber recogido a kimya en el aeropuerto ayudó para que me eligiera para comenzar esta espiral que amenazaba con arramblar con seguratas y butacas de la primera fila.
por cierto, kimya además de musa del antifolk, es encantadora y muy mullidita. se diría toda de algodón... doy fe :-)
un bonito concierto que demostró que la calidad no está en proporción directa al volumen del backline. da gusto dejarse liar así.

11:38 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home