martes, marzo 25, 2008

Para qué sirve una canción, según Santiago Auserón

Ayer estuvo en Coruña Santiago Auserón, invitado por el ayuntamiento para ser el tutor de un taller musical pertenenciente al proyecto Coruña Son '08. Una especie de certamen-encuentro entre varios músicos gallegos seleccionados por votación internauta, que se juntan estos días para trabajar conjuntamente, creo que editar un disco y tal, con Auserón haciendo de guía/ profe de la Academia.

Lo que hizo ayer fue ofrecer una conferencia inaugural bajo el título "Para qué sirve una canción. El ejemplo de la antigüedad, desde la perspectiva de la canción contemporánea". La sinopsis: "El siglo XX: La tecnología electrónica y el forjamiento afroamericano. El ejemplo de la antigüedad: el canto como memoria colectiva en Grecia. Música y poesía, épica y lírica. Ritmo y metro en la antigüedad. El concepto de mélos. Las proporciones armónicas. La armonía en filosofía. Retorno a la actualidad: la "segunda oralidad". La canción como dispositivo de pensamiento".

Espeso, sí, pero lo cierto es que el ex Radio Futura (quien parece bastante perdido con respecto a la música actual desde los primeros 90) articuló un discurso arriesgado con bastante interés a la hora de gestar esa comparativa. Su reflexión sobre la evolución del formato canción en el siglo XX, su relación con la invención de los diferentes soportes y la creación de una industria, su carácter de elemento propagandístico (político o empresarial) y, al mismo modo, en un recorrido cuyas raíces podrían estar en el blues del Delta del Mississippi, su valor 'democratizador' como elemento de integración entre clases y etnias que nunca antes habían estado tan en contacto. Al tiempo, la rapidez con que los medios audiovisuales consiguen que esos contactos se produzcan.

Más polémica resulta su tesis de que la canción se encuentra hoy en día en un callejón sin salida debido no sólo a las nuevas tecnologías sino, sobre todo, a la voluntad manifiesta de los grandes medios (como sabemos, todo se relaciona entre sí: conglomerados de comunicación, empresariales y partidos políticos) por somatizar, domesticar, ese medio de expresión. La autogestión y autodistribución digital (esos códigos secretos de ceros y unos en que se han convertido actualmente las canciones, como apuntó en algún momento) parece la salida, aunque de eso hablará seguramente con mayor conocimiento de causa Noel Feáns en su conferencia del miércoles.

La relación entre el formato canción de la era capitalista y el consumo de masas con la tradición oral de la antigua Grecia no es algo tan tomado con pinzas como una forma, como él mismo dice, de lanzar la piedra hasta lo más lejos que pueda llegar para comparar lo que mejor conocemos con sus orígenes más remotos. Es fácil perderse en ello, pero también importante tenerlo presente.

En el turno de preguntas final, soltó una cosa que me gustó bastante. Era algo así como que el mestizaje nunca puede ser diseñado como quien hace una sopa probando ingredientes de aquí a allá. Su frase concreta fue: "El mestizaje viene de la guerra". Vamos, que el buen rollito no se puede forzar y que las músicas más interesantes provienen del conflicto. Ilustró todo esto con ejemplos gráficos: las tensiones de unos jóvenes baturros que querían ser ye-yés con la incomprensión de la España franquista y la actual de las culturas tradicionales a punto de ser aplastadas por el pensamiento único de la cultura popular multinacional. Y una última joya, que quizá no venía tan a cuento, pero es un gran titular: que la Movida fue como el Destape en los quioscos y que, por eso, se aplaudió todo aunque no tuviese ni una calidad mínima. Y que él era como Susana Estrada. Toma eso.

Canción del día: "Keep Nothing" (Saint Etienne)

Frase del día: "Todos los hombres son iguales. Todos los hombres, eso es, que posean paraguas" (E.M. Forster)


3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

está claro que o conflito é un dos máis poderesos estímulos creativos que empurran á ex-presión, nas cidades industriais sempre xermolaron as creacións musicais máis xenuinas, dende Vigo ate Manchester, mais curiosamente tamén no rural máis esquecido e mesmo no "terceiro mundo" prendeu o lume do r´n´r alimentado polos conflitos sociais; hai máis info das xornadas encontro en http://acorunason.eu/ e unha entrevista con Auserón.

5:04 p. m.  
Anonymous Luís said...

ah, e como curiosidade, os internautas votaron 30 cancións, e entre esas, Auserón escolleu 10 para participar neste curso sobre composición, os "alcumes" para o o estilo de cada peza son autoría de Auserón e abranguen etiquetas tan senlleiras como "reagge atlántico", ate "son galego", "novo folk", "cabaret-art" ou "nova bossa galega"

5:11 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No sé si Auserón, habló de las tribus, todos cantando alrededor de la hoguera, de la canción tribal, ahora lo que hay son tribus urbanas, poner vosotros los ejemnplos. A mí una canción me sirve para relajarme, para saltar como una loca, para sentie y para escribir, para muchas cosas, como por ejemplo esto: www.silvitainwonderland.blogspot.com

8:44 a. m.  

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